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lunes, 14 de septiembre de 2015

UN DEPORTE NADA SANO "juzgar, criticar, enjuiciar"


No nos  podemos resistir a la hora de emitir  juicios sobre los  demás,  pero  ¿para qué lo hacemos?, ¿será para aumentar nuestra pobre autoestima? o ¿será nuestro ego que nos antepone y nos hace sentirnos superiores al criticado?

Me pregunto si seríamos capaces de desarrollar un diálogo más justo a la hora de emitir juicios, si seríamos capaces de pararnos un momento y pensar: “no conozco  suficientemente a la persona”, “no sé que le ha pasado en su vida”, “no sé que le ha llevado a tener ese comportamiento”. El resultado es que no sabemos, no tenemos toda la información necesaria para emitir un juicio, ¿te parece justo opinar sobre algo que no sabes?

Cuando estoy emitiendo un juicio negativo sobre alguien, en ese momento hay algo que inevitablemente me separa de él; aunque eso no me hace ser mejor que el otro, puesto que solo es mi personal interpretación sobre él, es mi desconocimiento, mi falta de humildad, de empatía, de respeto …

A veces nos dejamos llevar en una conversación, sale el nombre de alguien y oímos como lo destrozan semánticamente, y ¿que hacemos?, ¡nada!, les seguimos el royo, luego nos justificamos interiormente, ¡yo no dije nada!…

Te propongo que empieces a cambiar esos pensamientos y abras la mente a otro tipo de conductas, más desde “tender puentes”, dejando de sentirnos superiores, simplemente ser un poco más “humanos”, más empáticos. A fin de cuentas ¿qué te aporta?. Estar demasiado en el otro es dejar de estar en nosotros, en lo que pensamos, sentimos y hacemos, ¿qué te está pasando si tu prioridad es el otro? Querido lector/a eso que tanto te molesta en el otro también lo tienes tú, si te paras y piensas también en algún momento lo has sacado. 

Te invito a que toda esa energía desperdiciada en la crítica que no resuelve nada, te la dediques a ti, a poner foco en ti; y cuando observes que estás juzgando, párate un momento y pregúntate ¿qué es lo que estoy haciendo?, ¿qué me aporta bueno a mi vida?, ¿me acerca o me aleja de las personas?

Detrás de la crítica y el juzgar a otros ¿qué hay?, ¿te lo has preguntado alguna vez?,  a mi se me ocurre que:  a veces hay mucho dolor, nos tomamos las cosas de manera muy personal, nos ponemos a la defensiva y nos alivia criticar al otro “no tiene ni idea”, “esté no se entera”… ¿a qué personas vemos reflejadas en eso que tanto criticamos?, ¿por qué determinados comportamientos nos rechinan tanto?, ¿a quien nos recuerdan?, ¿dónde lo hemos visto antes? Aquí podrían estar las claves.

En colación a lo que estamos comentando, me gustaría compartir con vosotros un caso que tuve en una de mis sesiones de coaching. Un cliente me decía sobre su hijo: “Es muy mal estudiante”, “ya no se que hacer con él”,  “es muy vago”, “con todo lo que le damos y no sabe valorarlo”, “si yo hubiera tenido las mismas oportunidades sería alguien en la vida”.  ¡Fijaros que cantidad de juicios negativos!. A lo largo del proceso de Coaching, el cliente se dio cuenta, de que él se veía reflejado en su hijo. Su hijo estaba percibiendo ese rechazo hacia él, haciendo que su conducta fuera más resistente a todo lo que él le decía. El cliente aprendió a comunicarse de una manera diferente con su hijo, a ser más cariñoso, comunicativo y a alimentarse de juicios positivos hacia él. La respuesta fue sorprendente, el niño mejoró notablemente en los estudios.

Tanto si la persona te importa como si no, enjuiciar y criticar solo te llevará a malgastar miserablemente tu tiempo, seguro que encuentras otros temas de conversación más ecológicos e interesantes para tu aprendizaje. Si somos capaces de cambiar esa critica negativa por “todos aprendemos de todos”, ¿crees que tu vida sería un poco más rica?

Espero que cuando empieces nuevamente a criticar/enjuiciar puedas pararte y reflexionar viendo un poco más allá. Si ves algo, genial, ¡trabájalo!, te hará ser más consciente de tu realidad y de tus áreas de mejora.

Como siempre, daros las gracias por escucharme a través de este blog, mi intención compartir y aprender también de vosotros, por favor, me encantarán vuestros comentarios.