La negatividad es un estado de ánimo que desde el
punto de vista emocional nos mete en la tristeza. La persona negativa esta muy
centrada en el tipo de pensamientos que hacen que sienta que esta perdiendo
algo importante, le cuesta mucho tomar decisiones, tiene muchas dudas, le falta
“ilusión”.
La tristeza como emoción desempeña un papel protector, nos está enviando un potente mensaje “párate, cuídate, busca una solución a tu problema”, ella nos ayuda a superar nuestras pérdidas ¿qué nos sucede cuando no sabemos interpretar el mensaje que nos está enviando?, que la persona siente un gran vacío que no sabe llenar, buscando fuera lo que necesita. Pero ¿cuánto de real es la pérdida?, porque muchas veces somos nosotros mismos los que nos imaginamos “todo lo negativo” sin basamos en hechos concretos que lo avalen, siendo, en este caso, nuestra propia mente la que se sitúa en los peores escenarios sin tener una base real. Estos pensamientos nos alejan de la realidad, en este caso la tristeza esta distorsionada, solo es nuestra personal y negativa forma de ver el mundo que nos rodea.
La tristeza también esta presente en todos nuestros
procesos relacionados con la toma de decisiones, aun siendo algo que hayamos
elegido libremente, siempre sentimos que estamos perdiendo algo. Por ejemplo
cuando llega un bebe a la familia, los padres, a pesar de la alegría que ello
supone, sentirán algún tipo de pérdida, económica, de tiempo… O cuando elegimos
cambiar de trabajo y el horario es diferente perdiendo más tiempo en el trayecto
de camino a casa, o la buena relación que teníamos con los compañeros.La tristeza como emoción desempeña un papel protector, nos está enviando un potente mensaje “párate, cuídate, busca una solución a tu problema”, ella nos ayuda a superar nuestras pérdidas ¿qué nos sucede cuando no sabemos interpretar el mensaje que nos está enviando?, que la persona siente un gran vacío que no sabe llenar, buscando fuera lo que necesita. Pero ¿cuánto de real es la pérdida?, porque muchas veces somos nosotros mismos los que nos imaginamos “todo lo negativo” sin basamos en hechos concretos que lo avalen, siendo, en este caso, nuestra propia mente la que se sitúa en los peores escenarios sin tener una base real. Estos pensamientos nos alejan de la realidad, en este caso la tristeza esta distorsionada, solo es nuestra personal y negativa forma de ver el mundo que nos rodea.
Hasta que punto la persona tiene
la capacidad de salir de esa tristeza y pasar a otras emociones más
posibilitadoras sin aprender a gestionar dicha emoción.
Como consecuencia de nuestra educación en la que se ha dado más relevancia a la razón, nadie nos ha enseñado como las emociones pueden interferir en nuestros procesos mentales, pero si tenemos en cuenta que somos seres emocionales y todo lo que hacemos/pensamos pasa necesariamente por una emoción y por un juicio que lo sustenta y viceversa, aprender cómo transitar con ellas nos facilitará mucho la vida.
Si alguien tiene el juicio de “no
voy a poder”, rápidamente la persona se instalará en la emoción de la tristeza,
¿qué se está perdiendo?, quizás un ascenso, conocer a alguien, aprobar un examen,
etc.Como consecuencia de nuestra educación en la que se ha dado más relevancia a la razón, nadie nos ha enseñado como las emociones pueden interferir en nuestros procesos mentales, pero si tenemos en cuenta que somos seres emocionales y todo lo que hacemos/pensamos pasa necesariamente por una emoción y por un juicio que lo sustenta y viceversa, aprender cómo transitar con ellas nos facilitará mucho la vida.
Una solución sería compensar con otra emoción más posibilitadora como la alegría, teniendo claro, que desde esa tristeza distorsionada que me hace situarme en el estado de ánimo de la negatividad y me cierra posibilidades, no podré alcanzar mis deseos.
¿Que actitudes/pensamientos nos llevan a la
negatividad?, los boicoteos “mejor me quedo como estoy”, las excusas para no
avanzar “no tengo tiempo”, buscar el perfeccionismo, generarnos demasiadas expectativas, vivir en
el pasado.
Sin embargo, cuando estamos en contacto con la alegría nos mueve la ilusión, las ganas de mejorar, el entusiasmo, nuestro SER se equilibra. Nadie nos pide que seamos perfectos, que lo hagamos todo deprisa, que seamos los mejores en todo…
Todos tenemos una ilusión, tú también ¡párate y
piensa! aunque lo hayas olvidado en pro de la obligación, del deber, de cubrir
las expectativas de otros. Para hacerla realidad ser negativo no te ayudará, tus
pensamientos cargados de negatividad te bloquean.Sin embargo, cuando estamos en contacto con la alegría nos mueve la ilusión, las ganas de mejorar, el entusiasmo, nuestro SER se equilibra. Nadie nos pide que seamos perfectos, que lo hagamos todo deprisa, que seamos los mejores en todo…
El antídoto: “Amate a ti mismo y a tus ilusiones”, y si a alguien no le gusta ¿de quién es el problema? Aliméntate de pensamientos posibilitadores, aunque todo lo te rodee siga igual, (no está en tu mano cambiarlo) desde ese otro lugar tu visión será diferente, cuando somos capaces de ver las cosas de diferente manera “las cosas cambian”.
María Notario
Coach Personal y Grupal
coaching@marianotario.com