Traduce el Blog

lunes, 28 de julio de 2014

Crear para ver... no ver para creer

“Creer es crear, todo lo que uno cree.. es capaz de crearlo”

¿Deber ser…, es más importante que SER uno mismo?, todo el tiempo estamos etiquetándolo todo, dividiendo entre bueno o malo, ¿necesitamos cubrir las apariencias?, que no se note que estamos tristes, cabreados, enfermos, haciendo lo que se espera de nosotros, lo que es políticamente correcto...

En este ambiente nuestro ego esta en su salsa, el ser humano siempre quiere ganar, tener la razón, yo me pregunto ¿sería conveniente dejar a nuestro ego en un lugar menos relevante?, o casi mejor, sustituirle por reafirmación, buena autoestima, empatía, orgullo, generosidad, puesto que muchas veces nuestro ego nos encierra en un mundo sordo y ciego; es ese personaje que nos hace sentirnos importantes pero desde el desprecio hacia el otro. Todos hemos conocido o conocemos a personas que están tan ocupadas siendo importantes”, “están tan encantadas de conocerse”, que no se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor, que no tienen en cuenta lo que los demás opinan, sienten.

¿Tener razón es más importante para ti que ser feliz?
  
En muchas ocasiones nos han impuesto la razón, “esto es así porque yo lo digo”, también con las normas que nos impone la sociedad, y nos da miedo abrir los ojos, yendo por la vida con distintos personajes.

Como ya he comentado en otras ocasiones, cada uno de nosotros somos un observador diferente y vemos la vida según la miramos, ¿si fuésemos capaces de cambiar esa mirada?, ¿creéis que las cosas cambiarían?, ¿os podéis imaginar un lienzo en blanco donde tú eres el lienzo, las pinturas y el artista?

¿Qué sucedería si dejásemos atrás ese mundo y empezamos a tener verdadera fe en nosotros mismos?, ¿qué cambiaría si nos re-conectamos con nuestro ser interior y desde ahí, nos permitiésemos ser los creadores de nuestra propia realidad?. Está claro que cada uno se enfrenta a esa decisión de manera individual, siendo un viaje a nuestro interior que algunas veces no será “tan fácil”, puede que nos descentre de momento, nos resulte desconocido, nos de miedo, solo uno mismo decide si quiere emprenderlo.

Muchas veces nos instalamos en esos personajes que no somos nosotros y nos disfrazamos de culpa o de victimismo, siendo, desde ahí, responsables también de lo que creamos, ¿qué hay de verdad en ello?, ¿me está mereciendo la pena?, porque… al final es castigo para mi o para los que están a mi alrededor.

Si crees que SI puedes cambiar cosas que no te hacen feliz, ya solo con ese pensamiento lo estás cambiando, la fe no es “ver para creer”, si no  “creer para ver”.

Nos hemos dedicado demasiado tiempo a juzgar al otro y a buscar escusas para tener razón y cabrearnos, “hay que ver que mal educado es tal persona”, “no me gusta nada como me mira”, les ponemos la etiqueta y les juzgamos, “es un…”,  pero que sabemos nosotros realmente del otro, no le conocemos, no tenemos toda la información, aun así nos permitimos lanzar juicios contra él, y pretendemos tener la razón, ¡hay… ese ego¡

Si queremos cambiar nuestra realidad tenemos que cambiar también nuestras creencias, quizás la parte más complicada sería dejar de juzgar y perdonar, porque, todo eso que critico en el otro, que juzgo, en realidad también lo tengo yo dentro y en algún momento lo he sacado, he mirado mal, he insultado, he gritado.

Las personas somos como imanes y atraemos lo que somos, si quiero amor, tendré que atraerlo dando amor, si juzgo no estoy creando estoy destruyendo, no estoy en el aquí y en el ahora, estoy en el pasado "me hizo, me dijo"... Si estoy aquí presente, estoy creando mi realidad, la que quiero para MI de manera consciente, no sirve el pasado, solo lo que estoy ahora sintiendo, en este instante, en este momento. Claro que somos libres de elegir vivir en un mundo de culpas y reproches, o podemos elegir hacernos responsables.

Pasado
Ahora
Futuro
No puedo interferir, esta muerto.
Me llevo esos pensamientos al presente y lo intoxico.
Si yo pienso que todo ha tenido un propósito, agradezco y perdono.
 Tengo paz, no enjuicio, cambio creencias.
Creo un puente que hará posible mi sueño, deseo.


Todo lo que nos sucede cada día nos dice cosas, nos da pistas, aunque para poder captar esos mensajes tenemos que estar presentes, y si quiero estar presente, no puedo estar con resentimiento juzgando, odiando, tengo que estar en paz, lo que me permitirá estar en un presente pleno desde el cual poder CREAR.

“Cuando cambias la forma de ver las cosas… las cosas cambian de forma”

Nuestro corazón emite señales electro magnéticas que llegan a tres metros de distancia, incluso a más, es nuestra elección elegir que energía queremos emitir. La vida nos traerá situaciones con las que sintamos que estamos perdiendo, que nos atacan ¿será la realidad, o mi percepción?, ¿será mi ego que se siente atacado?. Desde el corazón lo que se crea es auténtico y estaremos enviando unas vibraciones que se interconectarán con todo el que este receptivo a esa señal.

!Es tan fácil crear¡, estamos creamos todo el tiempo,  cuando tenemos una conversación, cuando pensamos, escribimos, cocinamos, pintamos, bailamos…, y solo lo podemos hacer en ese movimiento constante del presente. Si estamos presentes y en paz podremos crear, porque el arte es creación, es una forma de expresar lo que soy, lo que siento, y solo podemos crear libremente si estamos conectados con nuestro ser interior y con nuestro corazón.

Si creo puedo crear para alcanzar mis sueños, desde dentro hacia fuera, solo creyéndolo y teniendo fe, tomo consciencia conectada desde mi corazón. Es como regresar a donde ya hemos estado antes, es viajar hacia dentro, no importa cual haya sido nuestro caminar hasta ahora, lo que importa es lo que aquí y ahora queremos crear, que camino nuevo queremos diseñar para transformar nuestra realidad, si hay resistencia es porque, todavía, no nos lo terminamos de creer ¿para qué no nos lo creemos?

Creer es estar en FOCO, juzgar, criticar, es estar desenfocado, no estamos en nosotros estamos en el otro. Ya lo decía Sócrates “conéctate a ti mismo”, ¿qué herramientas necesitas?

“Pensar razonando requiere un tiempo, sentir es automático”.


Todos tenemos sabiduría dentro más allá de los personajes que nos representan o con los cuales vamos por la vida.  Te invito a que salgas de tu bunker y te plantees como quieres que sea tu vida…


martes, 22 de julio de 2014

Elegir - Decidir

¿Qué papel juegan las emociones y los sentimientos en la toma de decisiones?

Tradicionalmente se ha aceptado que las emociones suponían una traba para la elección racional. Descartes Filósofo - 1596: Él consideraba que la RAZÓN era la única fuente válida para conocer la verdad, infravalorando y despreciando los sentimientos. René Descartes nos dice que para obtener los mejores resultados deben dejarse a un lado las emociones, el pensamiento racional no debe afectarse por la pasión, esos instintos bajos que hay que tapar, esconder. Hay que entender que en esa época el hombre occidental tenía que obedecer los postulados que la iglesia sostenía y todos los que no acataban sus dogmas de fe eran acusados de herejes o condenados a muerte, el hombre de esa época no conocía lo que era la libertad de pensamiento.

Gracias a la neurociencia que ha demostrado que el ser humano es emocional y que todo lo que hacemos pasa por una emoción y/o en respuesta de ella, se está produciendo un cambio de paradigma en el cual las emociones, no sólo interfieren en la toma racional de decisiones, sino que la favorecen, me explico:

Si las decisiones solo las tomásemos a través de la razón, no funcionaría… nos llevaría muchísimo tiempo, nos perderíamos en cálculos y en posibles desviaciones de esos cálculos, entrando en infinidad de comparaciones, pues todos sabemos que hay infinitas posibilidades. La mente nos podría enredar en un sin fin de especulaciones, dudas, explicaciones, justificaciones… 

Antes de aplicar ningún análisis beneficio/coste, y antes de razonar una solución AL PROBLEMA, ocurre algo importantísimo, si prevemos que es algo MALO/BUENO (nos va a dañar o a producir placer), y por fugaz que la idea sea, aparece un sentimiento desagradable/placentero que claramente nos predispone para una determinada elección/respuesta que hará que eliminemos automáticamente el número de opciones sobre las que decidir.

Aquí entran en juego nuestras emociones/sentimientos generados a partir de emociones conectadas mediante nuestro aprendizaje y experiencias, lo que nos da = a resultados futuros predecibles. 

Un día me comentaba una cliente “Mi jefe viene por el pasillo con unos papeles en la mano, y yo pienso ¡ya esta¡, éste ya me va a pasar algún marrón, otra vez me tendré que quedar sin comer para satisfacer sus exigencias”.  Esto lleva automáticamente a la persona a la emoción rabia, (cabreo) y a unos pensamientos con los que la persona rápidamente hace una predicción en base a sus experiencias y a lo que ello le hace sentir.

Emociones primarias:
Reacciones innatas, espontáneas del organismo ante un estímulo del medioambiente, exterior. Nacemos con la maquinaria neuronal precisa para generar estados somáticos con respuestas automáticas a determinados estímulos, (supervivencia).
Emociones secundarias:
Son consideradas conscientes, deliberadas, lo que la persona conserva de una persona o situación pasada (experiencia), representadas en forma de imágenes y organizadas en un proceso de pensamiento.

Si como sabemos, en nuestras decisiones van a estar presentes nuestras emociones/sentimientos ¿podremos elegir en que emoción queremos situarnos para decidir lo que queremos con más seguridad y confianza?

  • Si tienes que elegir entre varias ofertas de trabajo ¿en que emoción te situarías?
  • Si tienes que decirle algo, que para ti es importante a alguien ¿desde que emoción lo dirías?
Es evidente que no nos vamos a expresar de igual manera si hablamos desde la tristeza o desde el reproche, ni vamos a tener los mismos pensamientos. Claramente con unas emociones abrimos la escucha del otro (amor, cariño, ternura) y con otras la cerramos (rabia, reproche, odio), (también en relación a nuestra auto comunicación, hacía fuera y hacia dentro), con lo cual el resultado que queremos obtener no será el mismo, nuestra emoción nos condicionará a la hora de obtener una respuesta. 

Podemos intentar determinar el impacto de las emociones en la racionalidad de la toma de decisiones, teniendo en cuenta nuestras creencias.
  • Si yo creo firmemente que “en la vida el trabajo es lo más importante”, quizás a la hora de tomar una decisión dejaré al lado mi deseo personal en pro de conservar lo que para mi es más valioso “el trabajo".
  • ¿Las emociones pueden ser valoradas como más o menos racionales, independientemente de su influencia en las decisiones que hacemos o en las creencias que tenemos?
  • Si para mi lo más importante es sentirme feliz, mis decisiones serán pasadas por ese filtro y quizás no me importará perder ese trabajo que me esclaviza ni me da felicidad.
  • ¿Las emociones pueden ser objeto de una elección racional?, es decir, ¿las personas pueden elegir acerca de cuales son las emociones que han de inducirse en sí mimas?
  • Si yo gestiono bien mis emociones, quizás no tenga que elegir entre dejar el trabajo o ser feliz, quizás pueda hacer las dos cosas y sentirme bien encontrando el equilibrio que necesito.
De cualquiera de las maneras, hay tantos factores que influyen en nuestras elecciones/decisiones: emociones, pensamientos, actitudes, educación, experiencias, ¿cuál es la mejor/peor decisión?, sin duda el tiempo nos lo dirá, puesto que lo que somos ahora lo decidimos hace un tiempo. ¿Deberíamos escuchar más a nuestra intuición?, ¿dar mas espacio a esa voz interior? 

"La voz del corazón tiene razones que la razón no entiende”.


En cualquiera de los casos, os invito a que os escuchéis y toméis vuestras decisiones desde la PAZ. No tenéis que hacerlo right now, puede ser mañana, cuando tengáis todos los datos, cuando hayáis sopesado…, aunque no lo pospongáis demasiado…

viernes, 18 de julio de 2014

GIMNASIA MENTAL PARA NUESTROS PENSAMIENTOS



Creamos 50.000 pensamientos al cabo del día, y lo que es más importante, muchos de ellos ya los habíamos creado ayer, antes de ayer, hace una semana, un mes, un año, etc.,  pero nos siguen viniendo a la mente de manera recurrente, esto significa que estamos viviendo nuestro presente en base a lo que hemos pensado en el pasado, esto significa que nuestro aquí y ahora  (presente) no es completamente pleno, limpio, ecológico, porque en algunas ocasiones arrastramos mucha carga del pasado. Para poder soltar ese lastre tenemos que empezar a generar pensamientos  capacitantes que nos den la fuerza necesaria para el cambio y que nos permitan acciona de diferente manera.  

En coaching decimos  que este tipo de pensamientos  "empoderan a la persona".

Si empezamos a fortalecer nuestra mente y a tener otro tipo de pensamientos con el fin de crear lo que queremos pensar, somos capaces de desechar esos otros pensamientos limitantes, inútiles, repetitivos, tóxicos, ¿creéis que nuestra percepción de la vida sería diferente?, teniendo SIEMPRE en cuenta que lo que pensamos lo transmitimos a través de nuestros sentimientos, palabras, acciones, cada día, cada hora, cada minuto…

En este asunto de los pensamientos,  la voluntad sin esfuerzo no es sirve.  Os podéis imaginar a un enamorado que viaja en coche conduciendo 1000 kilómetros para ver a la persona que ama, o alguien que decide andar cada día 20 kilómetros para hacer el camino de Santiago. Si ellos no sienten que lo que están haciendo tiene un objetivo que les va producir bienestar y/o placer, ¿crees que lo harían? Si ese esfuerzo consciente se hace desde el amor, el entusiasmo, la ilusión, con pensamientos que nos ponen en movimiento, no pensamos tanto en el esfuerzo, sino en que hemos tomado la decisión correcta.

Al contario cuando hacemos algo desde los pensamientos que nos obligan, el deber, el agradar a los demás, “lo tengo que hacer aunque no quiero”, ¿tiene sentido para ti?, ¿estás fluyendo y aceptando la situación?, ¿cómo te sientes cuando lo haces?, ¿sería distinto si fuera tu elección?

¿Qué tal si decidimos sonreír y abrazar a la vida con lo que nos traiga?, seguramente tenemos algo importante que aprender, ser mejores padres, personas, despertar a otras realidades, crecer. Estaremos en una posición de apertura, mas receptivos a aceptar lo que suceda, porque desde la NO aceptación  habrá mucha lucha interna. 

Si ante un problema decidimos que no va a ser un freno, sino solo un pequeño bache en nuestro camino, nuestra mente se pondrá en un lugar diferente y creará pensamientos posibilitadores  encontrando la forma de accionar para solucionarlo, con los recursos que tenemos y con lo que sabemos.

Uno de los pasos que podemos dar es empezar es RELATIVIZAR (dar a algo un valor o importancia menor al relacionarlo con otros aspectos), todo es relativo, en cualquier conflicto que podamos tener muchas veces no tendremos toda la información. Cada uno de nosotros miramos el mundo con nuestras particulares gafas, a través de nuestros filtros personales, y en base a todo eso, efectuaremos nuestra interpretación de lo sucedido. 

Os acordáis de la canción de Jarabe de Palo “Depende, de que Depende…, según como se mire… todo depende…”

Párate, analiza, ¿que pensamientos te están moviendo a actuar de una determinada manera?, ¿cómo te están afectando?, ¿qué te están haciendo sentir?. Luego…  ¿qué pensamientos puedes crear que te ayuden ha re-interpretar la situación de manera positiva, más tranquilizadora y objetiva?, en definitiva, que sea más ecológico para ti, te haga sentir bien y en paz. TOMATE TU TIEMPO.

Frases que empoderan: "la emoción de ganar...  es mayor al miedo de perder", "si él ha podido..., yo también voy a poder".

domingo, 13 de julio de 2014

"Darse cuenta". Toma de consciencia.

Los pensamientos automáticos hacen posible que un determinado esquema mental se mantenga.

Ante una situación determinada la persona tiene un pensamiento automático que le produce un sentimiento/emoción, ese sentimiento le lleva a una conducta/acción determinada, siempre en relación a su particular y personal esquema mental, creencias/juicios/experiencias pasadas, etc., (no conoce otra forma de hacerlo), siempre en respuesta a su necesidad básica de autoestima.

Hay que entender que la autoestima está para protegernos, es nuestro crítico interno, nuestra linterna, nuestra guía. Ese crítico interno se comunica con nosotros a través de nuestra auto comunicación,  “qué nos decimos y cómo nos lo decimos”, él puede ser respetuoso con nosotros, o puede ser un tirano, dependiendo de cómo tengamos  nuestra autoestima, si es saludable o no.

Esos esquemas mentales los integramos desde nuestra infancia, son como instrucciones que se graban en nuestro cerebro en forma de creencias/juicios con los que vamos a funcionar a lo largo de toda nuestra vida, si no le ponemos remedio.

Si un niño ha tenido unos padres muy protectores, el mensaje que ha recibido y ha integrado durante su infancia es de que no confían en él, en su criterio y que siempre serán otros los que tendrán que elegir por él, independientemente de lo que él piense o sienta, y de no hacerlo así, ello tendrá consecuencias: refuerzo de la instrucción o castigo. Recordar que el niño hará lo que sea para que sus padre le quieran.

Este niño, ya de adulto seguirá teniendo el mismo esquema mental volviendo una y otra vez a él a través de sus pensamientos automáticos, necesitará de ese refuerzo cada vez que le surja una situación en la que tenga que tomar una decisión por si mismo. Dichos pensamientos automáticos le boicotearán la acción “mejor lo dejo para mañana”, “ahora no estoy preparado”, “mejor lo consulto, "mira que si me equivoco”, ¿os podéis imaginar que impacto estará teniendo este comportamiento en su entorno?, ¿en su trabajo?, ¿con su pareja?, puede estar sucediendo que sus jefes no confíen en él para un puesto de responsabilidad, o que su pareja termine dejándole por su falta de compromiso. Tantas dudas hará que su autoestima se desquebraje y eso le causará mucho sufrimiento.

Por eso es tan importante detectar y cambiar los esquemas mentales que ya no nos sirven. Habrá muchos otros que si, puesto que son una forma en la que nuestra mente automatiza con el fin de ahorrarnos la energía que se produce con los pensamientos. ¿Cuáles son los que ya no nos sirven?, ahí habrá que pasarse, y desde la auto observación tomar un poco de distancia para ser capaces de observarnos a nosotros mismos y “darnos cuenta” de lo que esta sucediendo, en coaching decimos “ser otro observador” de mi realidad.

Este es uno de los primeros pasos que podemos empezar a dar para desmontar esos esquemas mentales que nos llevan a esos pensamientos automáticos, que nos hacen no creer que no somos capaces…, y hacer realidad ese cambio que nos llevará a otros lugares, donde SI podremos emprender diferentes acciones, que nos ayudarán a reforzar nuestra autoestima sintiendo que, SI queremos... podemos.


LEMA: Simpatiza contigo, respétate.