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viernes, 7 de agosto de 2015

Tacto y emoción, roces, ternura...

Últimamente he estado leyendo sobre la comunicación no verbal y me parece increible como el cuerpo habla a través de sus sentidos, en esta ocasión quiero pararme en el sentido del tacto y la importancia que tiene para los seres humanos.

El tacto posee una clase especial de proximidad, puesto que cuando una persona toca a otra la experiencia es mutua, tomando una inmediata toma de conciencia de ambas partes. Cuando tocamos o somos tocados, el mensaje que estamos transmitiendo es: me importas, estoy contigo. La unión de dos pieles supone erradicar la soledad, tanto el acariciador como el acariciado están en comunicación. El simple hecho de coger la mano a alguien produce un estado de seguridad y equilibrio tanto físico como espiritual (abrazo-terapia).

El tacto se diferencia de otros sentidos porque siempre implica presencia y al mismo tiempo es inseparable del cuerpo que tocamos. Lo que experimentamos a través del tacto y la piel es mucho mayor de lo que nos pensamos; prueba de ello es que en nuestro cerebro las áreas táctiles tienen un sorprendente tamaño, la sensorial, motora, los labios, el dedo índice y el pulgar ocupan una parte desproporcionada del espacio cerebral.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, es la envoltura que contiene el organismo humano y nos permite estar en contacto directo con el mundo exterior a través de él. Es posiblemente el más primitivo de los sentidos. Ya cuando un embrión tiene ocho semanas y mide unos tres centímetros responde al estímulo del tacto.
Hay muchos estudios que afirman que la falta de tacto corporal causa transtornos emocionales. Y se ha demostrado en animales y humanos que las caricias mejoran el sistema inmune, facilitando el aprendizaje.

Cuando una mujer esta apunto de dar a luz, las contracciones del útero estimulan la piel fetal. Cuando el niño nace el primer contacto que tiene con la madre es a través del tacto. El niño que no es estimulado de manera adecuada cutaneamente sufre un fallo en su desarrollo, teniendo una errónea  experiencia del amor. Si no le han enseñado a acariciar, a abrazar, a reconfortar, a hablar con dulzura, nunca lo podrá transmitir. Esto puede ocasionar en la persona que no se implique en sus relaciones, que no tenga interés ni se responsabilice, que no sea empático, que no tenga consciencia de sus necesidades, ni de las del otro, esa falta de sensibilidad le hará sentirse muy vulnerable.

En algunas sociedades esta muy mal visto que la gente se toque, es como una invasión a su persona. También en algunas religiones (prejuicios morales). No se trata de ir tocando a todo el mundo todo el tiempo, si no cuando sientas que puedes expresarte así y que el otro lo va a acoger como una muestra me cariño.

Está claro que dependiendo del resultado del tacto tendremos una respuesta emocional distinta que provocará una emoción determinada. Si te apetece experimentar vendate los ojos y prueba a tocar y sentir... ¡experimenta!

Si no te gusta tocar o que te toquen, para y mira ¿qué te lo está impidiendo?, ¿a qué te estas negando?

"El amor se aprende a través de la piel".

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