¿Qué papel juegan las
emociones y los sentimientos en la toma de decisiones?
Tradicionalmente
se ha aceptado que las emociones suponían una traba para la elección racional. Descartes
Filósofo - 1596: Él consideraba que la RAZÓN era la única fuente válida para
conocer la verdad, infravalorando y despreciando los sentimientos. René
Descartes nos dice que para obtener los mejores resultados deben dejarse a un
lado las emociones, el pensamiento
racional no debe afectarse por la pasión, esos instintos bajos que hay que
tapar, esconder. Hay que entender que en esa época el hombre occidental tenía
que obedecer los postulados que la iglesia sostenía y todos los que no acataban
sus dogmas de fe eran acusados de herejes o condenados a muerte, el hombre de
esa época no conocía lo que era la libertad de pensamiento.
Gracias a la neurociencia que ha demostrado que el ser humano es emocional y que todo lo que hacemos pasa por una emoción y/o en respuesta de ella, se está produciendo un cambio de paradigma en el cual las emociones, no sólo interfieren en la toma racional de decisiones, sino que la favorecen, me explico:
Si
las decisiones solo las tomásemos a
través de la razón, no funcionaría… nos llevaría muchísimo tiempo, nos
perderíamos en cálculos y en posibles desviaciones de esos cálculos, entrando en
infinidad de comparaciones, pues todos sabemos que hay infinitas posibilidades. La mente nos podría enredar en un sin fin
de especulaciones, dudas, explicaciones, justificaciones…
Antes de aplicar ningún análisis beneficio/coste, y
antes de razonar una solución AL PROBLEMA, ocurre algo importantísimo, si prevemos
que es algo MALO/BUENO (nos va a dañar o a producir placer), y por fugaz que la idea sea, aparece un sentimiento desagradable/placentero que claramente nos
predispone para una determinada elección/respuesta
que hará que eliminemos automáticamente el número de opciones sobre las que
decidir.
Aquí
entran en juego nuestras emociones/sentimientos generados a partir de emociones conectadas mediante nuestro
aprendizaje y experiencias, lo que nos da
= a resultados futuros predecibles.
Un día me comentaba una cliente “Mi
jefe viene por el pasillo con unos papeles en la mano, y yo pienso ¡ya esta¡, éste ya me va a pasar algún marrón, otra vez me tendré que quedar sin comer
para satisfacer sus exigencias”. Esto lleva automáticamente a la persona a la emoción rabia, (cabreo) y a unos pensamientos con los que la persona rápidamente hace una predicción en base a sus experiencias y a lo que ello le
hace sentir.
Emociones primarias:
Reacciones innatas,
espontáneas del organismo ante un estímulo del medioambiente, exterior. Nacemos
con la maquinaria neuronal precisa para generar estados somáticos con respuestas
automáticas a determinados estímulos, (supervivencia).
Emociones secundarias:
Son consideradas conscientes,
deliberadas, lo que la persona conserva de una persona o situación pasada
(experiencia), representadas en forma de imágenes y organizadas en un proceso de
pensamiento.
Si
como sabemos, en nuestras decisiones van a estar presentes nuestras emociones/sentimientos
¿podremos elegir en que emoción queremos situarnos para decidir lo que queremos
con más seguridad y confianza?
- Si tienes que elegir entre varias ofertas de trabajo ¿en que emoción te situarías?
- Si tienes que decirle algo, que para ti es importante a alguien ¿desde que emoción lo dirías?
Es evidente que no nos vamos a expresar de igual manera si hablamos desde la tristeza o desde
el reproche, ni vamos a tener los mismos pensamientos. Claramente con
unas emociones abrimos la escucha del otro (amor, cariño, ternura) y con otras
la cerramos (rabia, reproche, odio), (también en relación a nuestra auto comunicación, hacía
fuera y hacia dentro), con lo cual el resultado que queremos obtener no será
el mismo, nuestra emoción nos condicionará a la hora de obtener una respuesta.
Podemos intentar determinar el impacto de las emociones en la
racionalidad de la toma de decisiones, teniendo en cuenta nuestras creencias.
- Si yo creo firmemente que “en la vida el trabajo es lo más importante”, quizás a la hora de tomar una decisión dejaré al lado mi deseo personal en pro de conservar lo que para mi es más valioso “el trabajo".
- ¿Las emociones pueden ser valoradas como más o menos racionales, independientemente de su influencia en las decisiones que hacemos o en las creencias que tenemos?
- Si para mi lo más importante es sentirme feliz, mis decisiones serán pasadas por ese filtro y quizás no me importará perder ese trabajo que me esclaviza ni me da felicidad.
- ¿Las emociones pueden ser objeto de una elección racional?, es decir, ¿las personas pueden elegir acerca de cuales son las emociones que han de inducirse en sí mimas?
- Si yo gestiono bien mis emociones, quizás no tenga que elegir entre dejar el trabajo o ser feliz, quizás pueda hacer las dos cosas y sentirme bien encontrando el equilibrio que necesito.
De
cualquiera de las maneras, hay tantos factores que influyen en nuestras
elecciones/decisiones: emociones, pensamientos, actitudes, educación,
experiencias, ¿cuál es la mejor/peor decisión?, sin duda el tiempo nos lo
dirá, puesto que lo que somos ahora lo decidimos hace un tiempo. ¿Deberíamos escuchar más a nuestra intuición?, ¿dar mas espacio a esa
voz interior?
"La voz del corazón tiene razones que la
razón no entiende”.
En
cualquiera de los casos, os invito a que os escuchéis y toméis vuestras
decisiones desde la PAZ. No tenéis que hacerlo right now, puede ser mañana,
cuando tengáis todos los datos, cuando hayáis sopesado…, aunque no lo pospongáis
demasiado…
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