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martes, 22 de julio de 2014

Elegir - Decidir

¿Qué papel juegan las emociones y los sentimientos en la toma de decisiones?

Tradicionalmente se ha aceptado que las emociones suponían una traba para la elección racional. Descartes Filósofo - 1596: Él consideraba que la RAZÓN era la única fuente válida para conocer la verdad, infravalorando y despreciando los sentimientos. René Descartes nos dice que para obtener los mejores resultados deben dejarse a un lado las emociones, el pensamiento racional no debe afectarse por la pasión, esos instintos bajos que hay que tapar, esconder. Hay que entender que en esa época el hombre occidental tenía que obedecer los postulados que la iglesia sostenía y todos los que no acataban sus dogmas de fe eran acusados de herejes o condenados a muerte, el hombre de esa época no conocía lo que era la libertad de pensamiento.

Gracias a la neurociencia que ha demostrado que el ser humano es emocional y que todo lo que hacemos pasa por una emoción y/o en respuesta de ella, se está produciendo un cambio de paradigma en el cual las emociones, no sólo interfieren en la toma racional de decisiones, sino que la favorecen, me explico:

Si las decisiones solo las tomásemos a través de la razón, no funcionaría… nos llevaría muchísimo tiempo, nos perderíamos en cálculos y en posibles desviaciones de esos cálculos, entrando en infinidad de comparaciones, pues todos sabemos que hay infinitas posibilidades. La mente nos podría enredar en un sin fin de especulaciones, dudas, explicaciones, justificaciones… 

Antes de aplicar ningún análisis beneficio/coste, y antes de razonar una solución AL PROBLEMA, ocurre algo importantísimo, si prevemos que es algo MALO/BUENO (nos va a dañar o a producir placer), y por fugaz que la idea sea, aparece un sentimiento desagradable/placentero que claramente nos predispone para una determinada elección/respuesta que hará que eliminemos automáticamente el número de opciones sobre las que decidir.

Aquí entran en juego nuestras emociones/sentimientos generados a partir de emociones conectadas mediante nuestro aprendizaje y experiencias, lo que nos da = a resultados futuros predecibles. 

Un día me comentaba una cliente “Mi jefe viene por el pasillo con unos papeles en la mano, y yo pienso ¡ya esta¡, éste ya me va a pasar algún marrón, otra vez me tendré que quedar sin comer para satisfacer sus exigencias”.  Esto lleva automáticamente a la persona a la emoción rabia, (cabreo) y a unos pensamientos con los que la persona rápidamente hace una predicción en base a sus experiencias y a lo que ello le hace sentir.

Emociones primarias:
Reacciones innatas, espontáneas del organismo ante un estímulo del medioambiente, exterior. Nacemos con la maquinaria neuronal precisa para generar estados somáticos con respuestas automáticas a determinados estímulos, (supervivencia).
Emociones secundarias:
Son consideradas conscientes, deliberadas, lo que la persona conserva de una persona o situación pasada (experiencia), representadas en forma de imágenes y organizadas en un proceso de pensamiento.

Si como sabemos, en nuestras decisiones van a estar presentes nuestras emociones/sentimientos ¿podremos elegir en que emoción queremos situarnos para decidir lo que queremos con más seguridad y confianza?

  • Si tienes que elegir entre varias ofertas de trabajo ¿en que emoción te situarías?
  • Si tienes que decirle algo, que para ti es importante a alguien ¿desde que emoción lo dirías?
Es evidente que no nos vamos a expresar de igual manera si hablamos desde la tristeza o desde el reproche, ni vamos a tener los mismos pensamientos. Claramente con unas emociones abrimos la escucha del otro (amor, cariño, ternura) y con otras la cerramos (rabia, reproche, odio), (también en relación a nuestra auto comunicación, hacía fuera y hacia dentro), con lo cual el resultado que queremos obtener no será el mismo, nuestra emoción nos condicionará a la hora de obtener una respuesta. 

Podemos intentar determinar el impacto de las emociones en la racionalidad de la toma de decisiones, teniendo en cuenta nuestras creencias.
  • Si yo creo firmemente que “en la vida el trabajo es lo más importante”, quizás a la hora de tomar una decisión dejaré al lado mi deseo personal en pro de conservar lo que para mi es más valioso “el trabajo".
  • ¿Las emociones pueden ser valoradas como más o menos racionales, independientemente de su influencia en las decisiones que hacemos o en las creencias que tenemos?
  • Si para mi lo más importante es sentirme feliz, mis decisiones serán pasadas por ese filtro y quizás no me importará perder ese trabajo que me esclaviza ni me da felicidad.
  • ¿Las emociones pueden ser objeto de una elección racional?, es decir, ¿las personas pueden elegir acerca de cuales son las emociones que han de inducirse en sí mimas?
  • Si yo gestiono bien mis emociones, quizás no tenga que elegir entre dejar el trabajo o ser feliz, quizás pueda hacer las dos cosas y sentirme bien encontrando el equilibrio que necesito.
De cualquiera de las maneras, hay tantos factores que influyen en nuestras elecciones/decisiones: emociones, pensamientos, actitudes, educación, experiencias, ¿cuál es la mejor/peor decisión?, sin duda el tiempo nos lo dirá, puesto que lo que somos ahora lo decidimos hace un tiempo. ¿Deberíamos escuchar más a nuestra intuición?, ¿dar mas espacio a esa voz interior? 

"La voz del corazón tiene razones que la razón no entiende”.


En cualquiera de los casos, os invito a que os escuchéis y toméis vuestras decisiones desde la PAZ. No tenéis que hacerlo right now, puede ser mañana, cuando tengáis todos los datos, cuando hayáis sopesado…, aunque no lo pospongáis demasiado…

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